juanenruta

conflicto, recuerdo y paz

Archivos por Etiqueta: ETA

Vaya SemanETA

ETA entre dos muertes. Su muerte el 20-O y una muerte digna

El 20 Octubre ha habido un cambio histórico, ha muerto ETA, acabado el tiempo marcado por su violencia y acaba de nacer un nuevo tiempo.

La muerte de ETA ha sido una muerte requeteanunciada y más que anunciada: ha sido causada por la sociedad civil con su voluntad de paz, por el ejercicio de los poderes del estado o los dos estados, del arco parlamentario, del concierto internacional  y de los medios de comunicación. Ha sido programada y  apañada detrás de los bastidores y orquestada 3 días antes en el escenario de grand-ex-figuras mundiales en la Casa de la Paz de Donosti. Ha sido ejecutada por la propia ETA con la declaración de fin de su lucha armada y confirmada por el arrollador eco nacional y del mundo mundial que ésta declaración de fin ha tenido.

Increíble, pero cierto: ETA misma se ha puesto fin en el momento en que estaba ya achuchada por su propia base social,  evidentemente ya sin poder para conseguir por su vía armada ni uno solo de sus objetivos, pero aún con una pizca de poder para dar sus últimos coletazos de bestia moribunda.

Hoy se reclama en todos lados el derecho humano fundamental a una muerte digna, lo que no cuadra aquí porque esta muerte de ETA es de momento bastante indigna. Pero ha sido no una muerte cerrada -como p.e. la que le han dado a Gadafi- sino abierta. Y porque es abierta, aunque hoy aun le falte mucho para ser digna, abre un tiempo en que podemos hacer que se cierre siendo digna, y abriéndose a una paz reconciliadora y de engarce de vidas. Voy a tratar de esbozar una hoja de ruta – que ya sé que será incompleta- para el recorrido entre la muerte abierta y poco digna y la muerte digna y esperanzadora de ETA, a la que todos tenemos derecho y cada uno tenemos que  aportar  algo propio.

Pero antes debo explicarles -tratando de convencerles- que, como afirmo en la primera línea, ETA ha muerto el 20 de octubre: ETA ha muerto como una fábrica. La fábrica ya no produce sus productos, la empresa propietaria quiebra, está en suspensión de pagos, pero no se disuelve de sopetón en la nada, sino que se crea una entidad  que gestiona el desmantelamiento de la fábrica, el reciclaje de todo lo que queda dentro, la negociación con sus acreedores y sus empleados, etc. etc.

Solo al final de eso, se disuelve.

ETA ha cerrado como factoría de violencia terrorista. Ya no va a producir más esa violencia, ni a amenazar con ella, ni a poner esa amenaza en una mesa de negociación.

Para que se logre esa dignidad humana tras el cierre como factoría, le queda a ETA como gestora de su disolución un tramo a recorrer con varias tareas:

– Dialogar, como le han sabiamente encomendado, con los estados de España y de Francia, el viraje:

  • de la política penitenciaria de la dispersión al acercamiento,
  • del cumplimiento de sentencia con rigor, privación y aislamiento máximos a un trato orientado a la reinserción, transparente, reeducador.

Ni los fundamentos ni los principios de la justicia democrática se cuestionan con un viraje así, más bien se asientan. Lo que trae a mal traer a esos principios y fundamentos es justo el su-bidón antiterrorista con que la justicia trató de responder a la acción terrorista de ETA, pasando a ser castigadora a tope, ilegalizadora al extremo, productora de sentencias de pena máxima.

Pero esa acción terrorista ha acabado la semana pasada y la justicia puede ya recobrar plenamente su misión de educadora para la reinserción.

  • Afanarse, esforzarse por conocer, reconocer, y conmoverse ante el daño que su acción terrorista ha causado en las víctimas del terrorismo. Acercarse a ellas llanamente, con expresión abierta pidiéndoles: “Ayúdame a entender y sentir el daño y la pérdida que mi actividad terrorista, nuestra actividad terrorista, ha hecho en tu vida y en la vida de los tuyos. Y dime qué necesitas y quieres que haga”

Esa es una asignatura pendiente que con  la declaración del 20-O ha pasado al orden del día.

  • Desprenderse de sus armas. Para lo que hay dos formas de hacerlo:

– Una menos buena, de humillación: entregándolas a las fuerzas de seguridad del estado o los estados, más unas pocas a los Mossos de Escuadra y Ertzaintza, con lo que pueden reciclarse para sangrientas misiones de paz en Afganistán, Libia o lo que venga.

– Otra mejor, de celebración: entregándolas a la ciudadanía para que haga con ellas una pira y quemándolas festivamente enfrente de la Casa de la Paz, lo que contribuye a “más paz con menos armas” con fuegos no-artificiales esta vez. (El problema es que las armas son muy metálicas, arden muy mal y apestan al hacerlo).

Imaginémoslo: ETA, hecha ya gestora de su disolución, anuncia que tal día y a tal hora en tal pueblo va abrir un zulo, sacar las armas y entregárselas a la ciudadanía. Las sacan y entregan algunos – todavía encapuchados para que no les lleven directamente a la cárcel-.  Ciudadanos, voluntarios las reciben, las cargan en  uno o dos carros que han traído y hacen algo así como una Korrika, de las que tanto nos gustan, para llevarlas hasta la Casa de la Paz, apilarlas  frente al edificio y hacerles lo que sea para que se vuelvan inservibles como armas y pasen a servir para algo mejor – la versión actual del dicho bíblico de Isaías “De las espadas forjarán arados y de las lanzas, podaderas” -. Se invita a las víctimas de ETA y a los encauchados a sumarse a la Korrika.

La Casa de la Paz está en Gipuzkoa, pero desde zulos en Bizkaia pueden llevarse en Korrika las armas  y apilarlas frente al “Guggenheim”, frente a un edificio emblemático de Biarritz, por ejemplo, puede hacerse lo mismo y ¿Hay mejor lugar y más poético para apilar armas desenterradas en cualquier otro sitio que el Kilómetro 0, Puerta del Sol?

Pero para hacer digna la muerte de ETA, ETA sola no basta, ni tampoco la mirada hacia ETA y los daños que ha causado. Hace falta mirar a más cosas y más lejos en el pasado y en el futuro para que un cierre digno de la muerte de ETA abra el camino a la esperanza y a la reconciliación. Cuando un río que se ha desmadrado vuelve tras muchos años a su cauce, el nuevo cauce ya no va ser el mismo que el viejo cauce, como lo marcó el franquismo triunfador de la guerra civil, ni tampoco como lo modificó la transición democrática, que ya no da más de sí.

Mirando hacia del pasado hay que recuperar recuerdos y hacer memoria de las pérdidas y penas causadas a las víctimas, de su reacción, superando impulsos de odio y de venganza, buscando democracia y justicia.

Pero también hay que recordar más: Las artes y artimañas para mantener engarces de vida y de ayuda que se han dado entre miembros de familias, cuadrillas, vecinos e incluso entre extraños    vinculados a ambos bandos “enemigos” durante la guerra, bajo el régimen de Franco, y en el marco del consenso que forjó la transición democrática: Es decir, construir memoria de la paz de vida que subyace a la violencia.

Y más todavía: Tenemos que recordarnos y hacer memoria de nosotros mismos y de cómo la mayoría vitoreábamos a ETA en toda España hace 35 años. (Yo también gritaba “¡Gora ETA!).  Si no lo hacemos, también nos ponemos capuchas a la hora de exigir a los etarras que se las quiten.

Mirando al futuro: Hemos de recoger la voz fresca de los indignados, “¡Oeh, oeh, oeh, lo llaman democracia y no lo es!”. Recojo aquí las palabras de un amigo: “el rechazo a la violencia por la ciudadanía vasca ha sido un factor determinante en la decisión de ETA; el nuevo tiempo que ahora comienza debe ser el tiempo de la no violencia, del respeto y de la democracia participativa; el 15-M es el germen de una nueva forma de concebir y ejercer la política… por los ciudadanos: se basa en la no violencia, en el respeto al otro y en la apertura a las opiniones de todos.”

En el nuevo cauce ha de haber más democracia, más participación ciudadana, menos capuchas y más autenticidad de transparencia.

Así ojalá digamos: ¡descansa en paz ETA con una muerte a fin de cuentas digna! y nosotros todos – 99% – con camino abierto en y hacia una paz justa y de vida.

Reflexión sobre Utoya, Noruega y nosotros

Otra vez nos toca llorar, la mano de un ser humano ha vuelto a sembrar la muerte donde menos lo pensábamos, en Noruega, un país próspero, civilizado, educado, de tradición cristiana, con una constitucion democrática de casi 200 años. Ha escogido además hacerlo en una isla en medio de un lago rompiendo así 68 vidas jóvenes llenas de sueños, afanes, amores; hiriendo de dolor y ausencia los lazos de cariño a ellos de sus seres queridos.

La respuesta humana inmediata y espontánea a ese horror inhumano es el abrazo emocionado que comparte el llanto y nos trae recuerdos. Así recordamos aquel 11 M de hace 7 años “Madrid llora” y también “Colombia llora”, “Rumanía llora”, “Marruecos llora”, que leíamos escrito a mano en las estaciones de Atocha, el Pozo, Santa Eugenia, Coslada.

Junto con ese abrazo, recordamos que ya al día siguiente, al salir Madrid a manifestarse en la calle, se empezó a oír la pregunta: “¿Quién y por qué? Queremos saberlo”. Era una pregunta bien necesaria porque al principio oíamos que había sido un atentado terrorista de ETA mucho mayor que todos los anteriores y el gobierno insistió tanto en ello que forzó una declaración de condena a ETA por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Pero la verdad era otra – no era un horror provocado por ETA, sino por el terrorismo Yihadista- y costó muchos esfuerzos y tiempo, más de tres años, confirmarla como lo hizo la justicia en la sentencia del macrojuicio con más de 50 sesiones abiertas trasmitidas por la televisión y que ratificó el Tribunal Supremo, pero que siguen poniendo en duda fuerzas oscuras de nuestra maltrecha democracia.

¿Quién y por qué? Nos hace falta saberlo para entender dónde está y a qué se debe lo que nos amenaza y poder poner así los medios para conseguir que “nunca más” nos vuelva a golpear a nosotros ni a nadie como ya ha golpeado en Noruega.

¿Quién y por qué? Tampoco tiene en el horror de Oslo y Utoya una respuesta tan fácil como puede parecer a primera vista: Una sola persona, fundamentalista y que está mal de la cabeza. O incluso un loco perdido, como pretende su abogado defensor. Es mucho más que eso y más grave que eso.

Aunque el asesino no parece que haya tenido cómplices, no estaba sólo, sino muy acompañado y alentado en su odio al Islam y a los musulmanes. Como ha dicho Johan Galtung: “Es evidente que le habían politizado grupos islamófobos…….Vivía en una burbuja, pero no estaba sólo en ella” (Norwegens 7/22 “der Standard. at” 28.07.2011).

Josep Ramoneda acaba de exponer, lúcidamente, el “porqué” de Oslo-Utoya en un artículo que no tiene desperdicio (Josep Ramoneda “Islamofobia: El enemigo en casa” en El País 28.07.2011) :

Europa sufre una crisis que está empobreciendo muy gravemente a sectores de las clases medias y obreras que ya no contaban que esta pudiera ser su suerte. Europa asiste al espectáculo de la impotencia del poder político frente al poder económico que no hace sino aumentar el desprestigio de las élites, territorio favorable a los populismos de extrema derecha que se presentan como defensores del pueblo sano ante los poderosos corruptos. Europa vive en la crítica situación de ver cómo los Gobiernos rinden cuentas a los mercados y no a los ciudadanos. Europa contempla cómo, insensibles a las consecuencias de la crisis, los especuladores viven instalados en el principio de que todo es posible, todo les está permitido. Y el malestar es profundo. A diferencia de los años treinta, no hay en este momento un conflicto frontal de clases. Pero el deterioro de las condiciones sociales es grande y las desigualdades se acercan a los umbrales de lo insostenible. Entonces el chivo expiatorio fueron los judíos, ahora son los musulmanes y aquellos que “les abren las puertas”.

Hay doctrinas, cuya insistente propagación genera una bola de nieve del odio que, a partir de cierto tamaño, no hay quien la detenga”

“Los atentados terroristas de Noruega se producen en pleno auge en Europa del discurso ultraderechista de rechazo a los musulmanes”

“En los años treinta era el antisemitismo, ahora es la islamofobia la que canaliza los resentimientos, los miedos y las paranoias de una Europa en crisis económica, política y moral.”

Eso está ocurriendo no sólo en Noruega, también en otros países escandinavos e incluso en España y entre nuestra gente. Muestra de ello es el “¡moro de mierda!” que oímos tantas veces. Eso es caldo de cultivo de la islamofobia. Noruega nos muestra trágicamente como esa islamofobia no daña tanto al Islam, como a nosotros mismos.

Porque Utoya nos muestra cómo ese rechazo y odio al Islam llega a tal aberración que en nombre de una cruzada cristiana de Templarios planea sistemáticamente durante años asesinar y asesina con corazón de hielo a jóvenes de la propia familia -europeos desde siempre, demócratas, tolerantes, amigos de nuestro hijos, nuestros propios hijos.

La biología nos enseña que hay casos en que los anticuerpos que necesita un ser vivo para defenderse de un enemigo exterior que quiere penetrar en él y así dañarlo o incluso destruirlo, se vuelven locos y se dan la vuelta devastando al propio organismo que pretenden defender. En ese sentido Guillem Martínez ha señalado que este fenómeno ocurre también en el mundo de la cultura en lo que llama “enfermedades autoinmunes que se vuelven contra el propio cuerpo” (Véase: “Guillem Martinez. La cultura de la transición…” en Público, Fuera de lugar 26.09.2009”).

El nacionalsocialismo alemán, encabezado por Hitler, alimentó el odio contra los judíos e hizo de ellos el chivo expiatorio. Trató de exterminarlos y les hizo un terrible daño, la Shoa. Pero también hizo un terrible daño a los mismos alemanes que pretendía proteger: millones de familias quedaron sin padres y los vínculos entre generaciones dañados, al esconder por vergüenza los padres y madres a sus hijos los vínculos que habián mantenido con el nacionalsocialismo. En ese sentido, el nacionalsocialismo ha sido el anticuerpo loco con una acción devastadora hacia los alemanes que debía proteger.

Parecido está ocurriendo ahora y la islamofobia puede jugar el mismo papel que jugó hace 80 años el nazismo. El peligro que realmente nos amenaza no viene de fuera, como pretende desde los fantasmas de su burbuja Andrea Behring Brewik (ABB), que decide ser el Santiago Matamoros al defender a espadazos la cultura cristiana, para que expulsemos de Europa a los musulmanes o les exterminemos. De hecho así se convierte en un anticuerpo loco del que viene un peligro real.

Este peligro es especialmente grave precisamente en España por dos razones:

  • porque aquí en nombre del Islam se han cometido terribles atentados asesinos y eso brinda un fondo de verdad y dolor innegable desde el que es fácil hacer un ataque demagógico al Islam que puede rebotarnos y traernos espantosas consecuencias.Sabemos por una experiencia terrible que tenemos que protegernos ante una violencia terrorista que  se  ejecuta en nombre del Islam y que el anticuerpo loco no es la única amenaza. También lo es Al Qaeda. Pero  esa defensa necesita sostenerse en la verdad y en una justicia democráticas en busca de una paz abierta a ser compartida en convivencia.
  • porque desde hace mil años nos imbuimos los españoles un odio asesino al Islam.

Déjenme que me detenga aquí un momento porque sospecho que a varios de ustedes les parecerá desquiciado lo que acabo de afirmar. Bien, para muestra basta un botón, y les voy a servir dos botones, no para convencerles, que no lo voy a conseguir, pero si para inquietarles, que quizá lo logre:

El primer botón son las Coplas -tan cálidas y humanas- por la muerte de su Padre, que escribió Jorge Manrique hacia 1470

En las coplas 36/37 la Muerte dice a su padre:

“El vivir qu’es perdurable non se gana con estados mundanales,

ni con vida delectable donde moran los pecados infernales;

mas los buenos religiosos gánanlo con oraciones e con lloros;

los caballeros famosos, con trabajos e aflicciones contra moros.”

“E pues vos, claro varón, tanta sangre derramastes de paganos, (es decir, de moros)

esperad el galardón que en este mundo ganastes por las manos”

Es de hace más de cinco siglos pero a ABB le viene como anillo al dedo.

El otro botón es dos siglos más viejo y está en Burgos. Han bajado a un paseo y allí puede verse una fila de estatuas de obispos que antes estaban en la techumbre sobre la bóveda de la catedral. Parece como si estuviesen en sus casullas y mitras tras un partido de futbol y con el balón aún bajo la bota. Pero si uno se fija más, ve que los balones bajo sus botas son cabezas degolladas de moros.

Traten de incrustar a ABB en esa fila obispal. ¿Encaja?.

Y adivina adivinanza. ¿Por qué se llama Despeñaperros el desfiladero por el que se baja de Castilla la Nueva a Andalucía? Les doy una pista: Se puso ese nombre en 1212, el año de la cercana batalla de Las Navas de Tolosa.

Etc,etc…..

Pero en este laberinto se abre un camino esperanzador de seguridad humana que nos invita a entrar a todos y en el que ya han entrado los que parece que lo tienen más difícil: Dos asociaciones de afectados por el terrorismo yihadista, -“Mañana en Paz” formada por más de doscientas familias que perdieron seres queridos hace 10 años en el 11S y “Asociación 11M Afectados del Terrorismo” de mas de mil miembros que perdieron seres queridos tres años y medio después en el 11M- . Ambas asociaciones han sabido respaldar la justicia democrática para que lleve a juicio e imponga penas a los autores de esos asesinatos cometidos en nombre del Islam y al tiempo manifestar en público respeto a esa fé y renocimiento a la riqueza humana que hay entre los creyentes del Islam. Eso ha sucedido en las jornadas sobre el terrorismo jihadista. que ha organizado en mayo en Madrid la “Asociación 11M Afectados del Terrorismo”, y esto se manifiesta en las siguientes declaraciones que ha hecho “Mañana en Paz, Familias del S11” ante el horror de Utoya, que aquí cito:

….

“Al condolernos hemos de estar en guardia ante quienes con sospechas injustificadas generan miedo e incluso odio. Quienes inicialmente plantearon que el ataque terrorista de Oslo había sido realizado por musulmanes, han causado mucho daño a la búsqueda de justicia y paz.

Una visión desde el prejuicio no sólo genera odio y desconfianza, además divide y fomenta una intolerancia que no debe tener sitio en una sociedad civilizada.

Mañana en Paz sabe que hay periodistas íntegros que entienden que su misión consiste en buscar la verdad como algo sagrado y exhorta a los medios de todo el mundo a que traten de hacer lo mismo”.

Si a fín de cuentas de lo que se trata es de la seguridad y el sentido de nuestras vidas, peor nos orientan nuestros gobiernos y muchos de nuestros medios, que la confían a las armas, alianzas militares, guerras y a una justicia internacional interpretada y ejecutada con doble rasero, que nuestros afectados por violencia que, como estas dos asociaciones, buscan esa seguridad humana respondiendo a su pena y sus pérdidas causadas por violencia inhumana en empeño activo, abierto y noviolento por la verdad, la justicia y la paz.